Carna botnet nos ofrece esta impresionante visualización de 24 horas del uso relativo de IPv4 observado empleando solicitudes de Ping ICMP.
¡Mira los datos, míralos! ¿No ves los patrones de sueño de la gente, patrones de uso de internet, hábitos de horarios de comida, diferencias culturales, influencias urbanas, desigualdades regionales…?
4 vuelos y 40 horas más tarde (tras perderme Japan Week), estoy de vuelta en Nueva York, en la moderna y tecnológica terminal de Delta (C, no D) del aeropuerto de Laguardia, con sus tablets y lectores de tarjetas en todas las mesas y barras de todos los bares y restaurantes. ¡Menuda diferencia con la terminal 4 de Delta de JKF! Menos mal que en mayo terminan de renovarla, porque está que se cae en pedazos.
Incluso los más rápidos viajes de negocios puede estar llena de anécdotas. Sin embargo esta vez no fueron todas divertidas o buenas.
El miércoles en Phoenix aprendí cómo la tecnología se ensambla y se entrega a través de un tour “back stage” muy interesante de una de los centros de integración más grandes de Avnet. Realmente te hace entender el proceso de entrega de tecnología mucho mejor.
Al día siguiente, en Albuquerque, recibí un tour muy diferente: probablemente el mayor y mejor equipado edificio médico forense del mundo, donde tuve el “privilegio” de ver las áreas restringidas como la sala de pruebas, la unidad de refrigeración llena de cadáveres (donde todos terminaremos, un día u otro), y una de las cosas más difíciles que he visto en mi vida (y he visto cosas muy muy duras): la autopsia de un bebé y un adulto.
El bebé, que parecía completamente como un muñeco hiper-realista, fácil de manejar con una sola mano por uno de los examinadores, sentado allí muerto, con los brazos caídos a los lados de los costados, mientras que su cráneo era abierto con una sierra mecánica. Su piel, de color amarillo pálido, en agudo contraste con su abundante pelo oscuro, hacía a sus pestañas y cejas más prominentes. Como si se aferraran a un último recurso de identidad ante una descomposición inevitable.
El adulto, con el tórax ya completamente abierto, exponiendo los pulmones, el corazón, y el resto de los órganos internos, piel separada como un libro.
Increíble lo que nos han hecho asimilar imágenes similares programas de televisión, videojuegos y películas con violencia gráfica extrema. Pero todavía es bastante duro. Como uno de los médicos forenses me dijo, muchos agentes de policía desmayado al ver eso.
Después de que tomé un taxi de vuelta al aeropuerto. Y el taxista me contó que su hermano acababa de cometer suicidio.
Probablemente piense en la muerte y la fragilidad de la vida con más frecuencia que la mayoría de la gente. Pero aún así, la sobredosis de estímulos extremos me dejó un poco entumecido durante un tiempo. Por suerte, la wifi gratis del aeropuerto me permitió concentrarme en una tarea muy deshumanizante: el trabajo.
En el aire, sobre Minneapolis Saint Paul, vi la nieve, cubriendo todo y por todas partes. Me recordó a la tundra siberiana. Me trajo recuerdos. Muchos recuerdos.
Ahora estoy terminando este pequeño post en el avión mientras se aproxima a Nueva York. Regreso a la vida. ¿Vuelvo a la realidad?
El 2 de diciembre volé a Montevideo. Me quedé en el Hotel Radisson, Plaza de la Independencia. Ubicado muy convenientemente, con vistas impresionantes desde el último piso. Menos mal que tenía piscina porque no es fácil mantener mi nivel de ejercicio cuando se viaja tanto.
Además de reuniones muy productivas con IBM (por cierto, ejecutivos muy agmables, profesionales, y amistosos) y presentaciones ante varios grupos de hospitales (una de las reuniones en el Edificio Presidencial, otra en el mayor hospital del país, y una presentación en el teatro Solis), disfruté del paseo junto a un río que parece mar, la ciudad antigua, y un extraño bar de hielo.
El 6 de diciembre volé a Lima en un viaje de día para unas reuniones y negociaciones intensas. Mi amigo Jose Carlos se aseguró de que pese a que andaba corto de tiempo, probase la gastronomía de Lima y los zumos que tanto me gustan. ¡Gracias!
La anécdota extraña ocurrió en el aeropuerto: aunque ya tenía la tarjeta de embarque, como la máquina no la escaneaba (luego vi que estaba estropeada, aunque por supuesto el idiota que la operaba se empeñaba en decir que no era problema de la máquina) ¡tuve que sacarme otra tarjeta de embarque y pagar tasa aeroportuaria!. Pero no había tiempo de discutir, tenía que coger un avión, y lo cogí.
Martin Hägglund (profeso rasociado de literatura comparativa y humanidades de la Universidad de Yale) y Adrian Johnston (profesor del departamento de filosofía de la Universidad de Nuevo Mexico en Albuquerque y miembro docente del Instituto Psicoanalítico Emory de Atlanta) ambos leyeron largos y endogámicos discursos sobre Heidegger, conceptos clásicos de filosofía, y “cánones” obstinadamente estrechos de miras. No puedes filosofar (de nuevo, ellos leían y regurgitaban, no creaban ni filosofaban) y comenzar dando por sentado a Kant, Heidegger, Hegel, Lacan… ¡Estamos en el siglo XXI! Por supuesto que fueron grandes filósofos, y sus contribuciones son extremadamente significativas, pero eso no significa que sean incuestionables. De hecho, ¡de eso es de lo que se trata en filosofía!
¿No es hora de que miremos más alla de la fatalidad de la causa-efecto, la linearidad del tiempo, la visión etnocéntrica y antropocéntrica de la filosofía?
Por el contrario Žižek, en su bien conocido modo estrambótico (sus tics han empeorado, me pregunto por su salud), y haciendo unas pocoas, pero no muchas (lo cual es un cambio que se agradece) referencias a la cultura popular, no leyó, cuestionó a sus colegas, y se explayósobre temas aparentemente dispares que luego unió muy bien.
Puede que no esté de acuerdo con todo lo que dice Žižek dice, pero uno ha de respetar a quien se arriesga en un mundo dominado por expertos idólatras lameculos y su entourage exclusivista y endogámica.
Más allá de la anecdótica multitud de post/pre hispters, la exposición en sí misma es una triste celebración de ruido. Lo que, en sí mismo, es un punto de partida tan válido, o no válido, como cualquier otro en el inacabable debate sobre el arte (y más si nos referimos a contemporáneo, electrónico, net, etc).
Pero es su intento de legitimización, con proyecto de investigación, curador, catálogo, y gira internacional, lo que lleva el debate a otro nivel completamente distinto. De nuevo atragantándome con la Teoría Institucional del Arte. De nuevo cayendo en la trampa de la papilla en cuchara.
De nuevo bajo la falsa impresión de que el arte, tiempo, espacio, y similares son recursos limitados. ¡No lo son! Y no lo son porque nosotros mismos, nuestro espacio, nuestro tiempo, nuestros cuerpos, nuestras mentes, son de hecho limitados, y por lo tanto, cuando ponemos en contexto y perspectiva todos esos otros conceptos subjetivos sobre cuya escasez basamos nuestras interacciones, se convierten en ilimitados a la luz de nuestra propia finitud.
Así que no celebres el ruído como abandono a la inabarcable de lo inalcanzable. No te escondas tras el ruído como forma de escapar del inevitable vacío. Abraza tus propios límites, y trabaja para expandirlos. Florece en la incertidumbre, seguro de que lo externo no te podrá definir.
El viernes fui a la NY Comic Con, supongo que como todo el mundo, con la idea de divertirme, de experimentar de primera mano uno de los “principales eventos” a los que puede asistir un verdadero geek nerd. También quería charlar con Cory Doctorow, con quien por cierto al final no pude coincidir. Hacía años que no lo veía, y era la “excusa” perfecta para asistir.
Cuando llegué me sorprendió el tamaño. Sabía que el Jakowitz Center era grande, pues ya había estado allí varias veces. Pero no esperaba que una Comic Con tuviese ese tamaño ni tantos visitantes. Oleadas de gente seguían llegando horas después de que se abrieran las puertas.
Por supuesto lo que más rápidamente destaca son los disfraces que mucha gente lleva. Empecé a sacar fotos, sólo para darme cuenta de que era una pérdida de tiempo, ya que mucha gente estaba sacando exactamente las mismas fotos, y las compartirían online.
Pero el filósofo de metafísica fenomenológica / antropólogo cultural / psicólogo del desarrollo que llevo dentro (sí, ya, a veces llevo a demasiados en mi cabeza no podía simplemente “dejarse llevar y disfrutar”. Si hubiese estado compartiendo el evento socialmente con alguien con quien “simplemente disfrutar”, sé que lo hubiese hecho. Pero ella no está aquí. Así que dejé que mi cabeza se lo pasara bien.
Muchos fueron los aspectos e interdinámicas que analicé. Esta entrada se podría convertir en un largo ensayo o un libro si me metiese en detalle. Así que haré unas pequeñas anotaciones y dejaré el análisis más amplio en mi “lista de cosas por hacer”:
A diferencia de muchos cos players a los que he dedicado horas de observación en YoYoGi Park en Tokio, quienes básicamente se expresaban a sí mismos, como necesidad personal de experimentar la unión y autoidentificación con el personaje elegido, sus equivalentes norteamericanos parecen más interesados en la atención, el show, el “cred“, el aspecto social de ello.
Los que “capturamos las imágenes raras” como yo tuve el impulso de hacer al principio, reforzamos las permeables barreras de las esferas sociales con ello.
Las identidades prefabricadas son muy tentadoras, pues representan una forma cómoda de alcanzar una “persona” sin necesidad de trabajar en los aspectos, y lo que es más importante aceptar la responsabilidad y el dolor, necesarios para obtener la propia. Porque aunque de algún modo restringido por experiencias, circunstancias, y estructuras neurológicas, TENEMOS una elección. Y la sobre-identificación con personajes de ficción es el equivalente psicológico de la comida rápida: rápido, sin esfuerzo, que da la sensación de plenitud… pero nos aleja de opciones más saludables si no hay un equilibrio.
La naïveté con que muchos fans se acercan a la historias, personajes, y autores, contrasta dramáticamente con los despiadados intereses económicos que hay de fondo en la mayoría de casos.
La mayoría de personajes de comic se dibujan basándose en las mismas fuentes de la tradición cultural occidental que desde hace milenios: el drama clásico griego, lleno de linearidad, polarización, violencia, tensión, determinismo, fatalidad, simplificación… Por otro lado, hay muchas influencias occidentales burdas en los comics (manga/anime) japoneses, pero son principalmente arquetipos estéticos exagerados, más que una influencia narrativa estructural.
Por supuesto hay muchos más aspectos que analizar, y pasárselo muy bien. Así que supongo que sería buena idea volver el año que viene, pero espero que con buena compañía
Hay muchos eventos aparentemente “pequeños” a lo largo de la historia a los que no prestamos mucha atención, cuando en realidad ofrecen lecciones muy importantes. Siempre hablo de los ejemplos históricos de éxitos cooperativistas y anarquistas a lo largo de la historia. Pero esta vez quiero comentar un hecho histórico muy distinto: el intento de colonización de Greenland por parte de los noruegos.
Cuando los noriuegos intentaron colonizar Greenland, los inuits ya vivían allí. No lucharon. Había espacio de sobra para todos. Pero tenían estructuras sociales muy distintas. Los inuits eran nativos, vivían en pequeños grupos, generalmente una sola familia, migratorios (como las focas) y cazaban focas en solitario empleando kayaks y arpones.
Los noruegos, viniendo de condiciones (un tanto) menos extremas, eran colonizadores comunales, cazando en grupo.
Lo que es realmente interesante es la arrogancia noruega. Eran cristianos medievales, bastante supersticiosos, pero también con la falsa creencia de que Dios estaba de su lado, y que los inuits eran simplemente salvajes primitivos (skraelings como les llamaban). Así que aunque los inuits habían estado viviendo-sobreviviendo allí durante mucho tiempo, los noruegos ni siquiera intentaron aprender nada de los inuits. Y eso les llevó al fracaso más absoluto.
¿Hemos aprendido algo? Parece que después de más de 600 años… no.
Estaban los de siempre. Los participantes en el debate (Pattie Astor, Fab Five Freddy, Lady Pink, y Lee Quinones), muchas viajes glorias y un par de chavales aspirantes a bomber que seguro llenaron de tags los muros esa noche.
Lo que comenzó como una celebración, recuerdo, y comunión, a medida que avanzaba la liturgia se convertía en una dolorosa reivindicación e incluso un ataque purista. Y así es exáctamente cómo La Cultura (como mercado y mercadeo, generando escasez artificial) con mayúsculas asimila el arte y otras formas de expresión.
Fue precioso escuchar de la misma gente que estuvo allí y lo hizo posible, cómo el apagón del ’77 de Nueva York permitió a los chavales “tomar prestados” equipos a los que de otro modo no hubiesen tenido acceso, lo que dio paso a a una oleada pura y savaje de expresión por parte de chavales que no tenían la influencia de una educación artística tradicional, lo que derivó en rap/hip-hop, break dance, y graffiti. Fue empoderamiento proveniente de una distribución accidental de herramientas de producción artística. Socialismo expresivo forzado.
El viaje pasó por los altos (Jean-Michel Basquiat, Futura2000, Keith Haring…) y bajos (el show de LA, amenazas, estigmatización…). Podría haber acabado ahí si hubiesen sido académicos de historia del arte. Pero no lo eran. Eran los protagonistas vivos y activos de un movimiento muy presente en la actualidad. Era una gran oportunidad para hablar del presente y futuro tras haber celebrado alegremente el pasado con endogámico entusiasmo.
Así que le pregunté a Freddy, Lee y Lady Pink su opinión. “¿Cómo el graffiti, street-art, posters, adhesivos, plantillas, LED throwies, etc se incluencian unos a otros y a dónde se dirige todo eso?”
Pattie cogió el micrófono cpn su voz rota de camionero y empezó a vociferar sobre cómo el Graffiti era un estilo, un movimiento, que no tenía nada que ver con plantillas, posters, y todo eso. Explicó cómo los que allí estaban sentados eran todos Artistas Post-Graffiti (le oí capitalizar la “A”, lo que me puso los no-pelos de punta) con estudios, no “street-artist” (de nuevo una reacción gélida a su tono despectivo).
Uniéndose a su enojado discurso, el resto afirmaron su punto de vista. “Han pasado años desde que he pintado en un muro”, “Tengo un estudio, expongo por todo el mundo, mis pinturas están en muchos museos”… Fue TAN trsite ver cómo reaccionaron. Todavían sienten el dolor, todavía sienten que necesitan defenderse y defender sus formas de expresión de los demás (pese a que los mismos tertulianos participaron en mesas redondas en el mismo museo en el ’98, ’02, y ’04). Eso es comprensible. Lo que era insoportable de ver es cómo El Sistema, encarnado por El Mundo del Arte, había de nuevo engullido y superado, no sólo asimilando arte, expresión, libertad, rebelión, y espontaneidad, sino también siendo asimilado a su vez por los mismos que una vez se burlaron de él.
Y cayeron con toda la fuerza, con la fuerza de la cerrazón reduccionista. Hasta el punto de que cuando se mencionó a Banksy, Lee dijo “lo siento Banksy, mosotros llegamos antes”.
Así que, héroes del pasado, os saludo por vuestro atrevimiento y contribución del pasado. Pero eso no os consigue mi respeto actual ni mi entusiasmo por el futuro. Seguiré buscando, y más convencido que nunca de que la energía del presente y la liz del futuro pueden estar en cualquier lugar, provenir de donde sea, pero definitivamente no de un Museo.
PD: Sí saco una maravillosa inspiración del evento, y de algunas recientes conversaciones y mensajes que he tenido que aguantar. Finalmente una definición de arte que me satisface. La mía. Para mí:
Arte es la expresión unidireccional de la realidad
[Actualización: una estupenda infografía sobre los orígenes del Street Art]
El 5 de septiembre (sí, ya sé que me estoy quedando atrás en mis posts, pero ¿qué le vamos a hacer si tengo demasiado trabajo?) asistí a una mesa redonda muy interesante e ilustrativa en la Asociación de Abogacía de Nueva York New York City Bar Association titulada “¿Cómo influenciarán los recientes cambios en la ley a las elecciones de 2012″?
Moderado por Nan Aron (conferenciante, autora, y Presidente de la Alliance for Justice), el panel incluía a:
Angelo Falcón: Presidente y Fundador del National Institute for Latino Policy
Keesha Gaskins: Consejera General del Programa Sobre Democracia en el Brennan Center
Lawrence Lessig: Profesor de Derecho de la Universidad de Harvard (y mucho más)
John Samples: Director del Cato Institute Center for Representative Government
El debate fue bastante interesante. Dejando a parte, lo que no significa que no sea importante, los asuntos específicos de la legislación electoral de EEUU, los principales puntos que saqué del evento fueron:
El Sr. Falcón se centró tanto en “Latino” que sus palabras cayeron en la zona “dejando eso de lado”.
El debate entre el Sr. Lessig y el Sr. Samples fue sinceramente chocante:el Sr. Lessig explicando, en su típico estilo divulgativo y carismático, cómo las desigualdades y la concentración dañan a la verdadera democracia en los EEUU. El Sr. Samples, por otra parte, absolutamente irreverente con los datos y los hechos, repetía una y otra vez como una especie de mantra de extrema-derecha ultra-capitalista lo de “gobierno no intrusivo”, “el dinero es lo único que importa”, “la libertad está antes que la justicia”…
Mientras no he estado nunca completamente a favor del bienintencionado enfoque reformista y conciliador del Sr. Lessig’, lo que desde mi punto de vista sólo lleva a la asimilación por parte del sistema, la falsa percepción de que “algo mejora”, y el eventual perpetuamiento de un sistema podrido, corrupto y decadente,tras ver a lo que se enfrenta (fanatismo irracional oculto tras teorías clásicas manipuladas) comprendo por qué no intenta apuntar más alto.
La discreta sorpresa de la noche fueron los excelentes comentarios de la Sra. Gaskins: necesitamos abordar asuntos más fundamentales, como educación o identidad, antes si quiera de poder hablar de economía, leyes, o campañas políticas. De lo contrario es un debate ruidoso que no lleva a nada.
No tengo ni idea de física o filosofía. Pero al igual que no puedo evitar llegar a la conclusión de que el tiempo es una energía cuando me pongo a pensar en física teórica, cuando pienso en epistemología no puedo evitar visualizar una matriz multidimensional, de la cual generalmente sólo abarcamos parte, porque las interconexiones que trazamos son lineales y unidireccionales.
Es de sobra conocido que nuestro cerebro no está hecho para comprender la realidad, sino para “darle sentido”. Y este es mi (muy necesitado) intento.
"El secreto de la felicidad está en la libertad, y el secreto de la libertad, en el coraje" Tucídides
"The secret of Happiness is freedom, and the secret of freedom is courage" Tucydides
Fight the Copyright regime. Beyond Copyleft: Selfness