By MNLSpayday loans

Archivo

Archivo para la categoría ‘Filosofí­a’

Vídeos interesantes

miércoles, 25 de julio de 2012 Sin comentarios

Comparto algunos extraños vídeos que he visto recientemente, gracias a Leaitrice y Patricia:

El famoso “Sunscreen” music video (el texto es de un ensayo escrito en 1997 por Mary Schmich, una columnista del Chicago Tribune, como discurso de graduación de la promoción del ’97) que aporta algunos excelentes consejos para la vida. Hay incluso una versión Guerra de las Galaxias.

Drunk History: reune a una serie de estudiantes de Historia, emborráchalos, haz que narren episodios históricos, mientras se escenifican… más divertido de lo que parece.

Historias increíblemente jodidas de la Biblia. Aquí está el capítulo 1, ya miras el resto si te gusta (enlaces en el lateral).

Y, por supuesto, todo el mundo conoce a estas alturas TED, pero aquí va uno particularmente interesante: el artista que puede OIR el color.

Comentario sobre “Desacreditando el Nuevo Mito de Putin” de Alexander Yanov

martes, 24 de julio de 2012 Sin comentarios

Después de leer “Desacreditando el Nuevo Mito de Putin” por Alexander Yanov, y con todos mis respetos y admiración por este reconocidísimo historiador de los nacionalismos rusos:

Aunque es bastante brillante y elocuente, creo que no es lo suficientemente incisivo y audaz desacreditando el último mito de Putin. Adopta un enfoque muy conservador, tal vez permitiendo que un bagaje e inclinación de filosofía occidental tradicional tomen la parte de la razón pura y la creencia, que normalmente se necesitan, en partes iguales, para combatir una disputa político / filosófica.

De los dos “contra argumentos” que Yanov hace de las ideas de Spengler, la primera es la sencilla y cómoda “tradición”. Que nunca ha sido un buen argumento para nada profundo. Se puede convencer a mucha gente, y puede parecer “sentido común”. Pero no hay mérito en ese argumento. De hecho, es peligrosamente engañosa, porque si se sigue hasta sus consecuencias más nefastas, conduce directamente desde Aristóteles hasta Hegel, y de Hegel a Kant, a un paso de Aynd Rand, y el Objetivismo lustroso pero mortal que parece envuelve todos los aspectos de la política en el mundo occidental.

El segundo, un enfoque mucho más interesante y bien documentado, se queda corto (tal vez por las limitaciones espacio-temporales) de las consecuencias que pretende. Claro, en el debate cultura-civilización, tal como es representado por Huntington, hay TANTO más que añadir y pulir que podría ser interminable, pero una omisión no implica una imposibilidad.

Personalmente, creo que Civilización tiene una significado de “organización / política al que Cultura no se refiere (que tiene más que ver con los logros subjetivos e individuales, aunque colectivamente considerados).

En cualquier caso ¿qué sabré yo?

Tengo muchas ganas de poder hablar sobre estos matices con él.

Ensayo para el nuevo libro de fotografías de Nébula

martes, 17 de julio de 2012 Sin comentarios

He contribuído un ensayo al libro (PDF disponible gratuitamente online y para compra en papel en breve -adjuntas algunas imágenes de muestra-) de una exposición que estoy organizando. ”Mirada, Reflexión, Fusión” es resultado de tres años de trabajo altamente poético pero cargado políticamente de una de las más interesantes nuevas fotógrafas en la escena del arte de Nueva York: NÉBULA.

De Tokio a San Francisco, Madrid a Seoul, la fotógrafa española Nébula ha viajado a diez ciudades en cuatro países para encontrar inspiración e imágenes adecuadas (a veces un fugaz reflejo de las mismas) y dar así forma a lo que ella siente sobre el arte, la identidad, el apropriacionismo, feminismo, y psicoanálisis.

En la tradición de la sensibilidad especial de Francesca Goodman y la habilidad para la transformación y re-interpretación de Cindy Sherman, Nébula, como una moderna Alicia en el País de las Maravillas, nos lleva en viaje descriptivo que ocurre principalmente dentro de nosotros en “Mirada, Reflexión, Fusión”, donde establece una visión entrelazada en tres niveles de la identidad, que en definitiva resulta ser de la realidad misma. 

Pero al contrario de la aparente indiferencia de Sherman a la teoría – lo cual, como Laura Mulvey señaló, no evita que su arte tenga un gran significado teórico – el trabajo de Nébula está firmemente enraizado en una base teórica y filosófica.

Mirada” nace del obsesivo tema de la mirada en la pintura a partir del siglo XVII, que va de la representación a introducir al espectador en la imagen, el nuevo paradigma que introdujo Manet en El Ferrocarril. Pero la mirada de Nébula va más allá, explorando el concepto de mirada de Sartre como el campo de batalla en el que el yo se define y redefine a sí mismo, una relación, con su derivada pérdida de autonomía, no algo que puede ejercer. La mirada es parte de un deseo de completarse uno mismo a través del otro. Interesantemente, aquí, como ocurre tan a menudo en el arte, tenemos a Nébula, una mujer, reflexionando sobre la ineludibilidad de la mirada masculina e incluso escopofilia, como Mulvey lo hubiese descrito. Pero lo lleva mucho más allá, como veremos más adelante, sin la necesidad de la dialéctica polarizada de Bracha Ettinger.

Al igual que en “Una Mirada oblicua” de Robert Doisneau, la mirada es mostrada, al principio, para ser denunciada. Pero esa misma denuncia sirve también como un primer paso. Incluso dentro de la aparentemente simple mirada, Nébula nos hace considerar la mirada del espectador, la mirada intra y extra-diegética, y la mirada de la cámara. Por supuesto, todo esto es publicado con otra: la mirada editorial. Es el Blick aus den Bilde de Alfred Neumeier, o la mirada dentro de la imagen.

Reflexión” nos lleva en un tour de force a través de la epistemología, asimilando y sacudiendo siglos de debates y preconcepciones, y nos dispara directamente hacia lo que parece una paradoja. Las imágenes de Nébula transmiten visiones tanto endógenas como exógenas, lo que puede parecer llevarnos a una visión constructivista del conocimiento. Pero no es así. Considerando el “estadio del espejo” de Jacques Lacan como dialéctica, el aparente monólogo del reflejo sin fin se convierte en un mero pasatiempo, incluso una trampa para el observador incauto que no consiga superar este simbólico fort-da Freudiano.

En esta dialéctica del sujeto en términos de “ausencia” no debemos encontrar la falta de adecuación en comparación con el yo ideal, todo lo contrario, “ausencia” puede leerse como una oportunidad de regresar a una forma más lúdica de conseguir la plenitud, como nos propone Norman O. Brown siguiendo el postulado de Nietzsche, personificando el koan Zen del vacío de la taza de té en el infantilismo del paiz paizon. Así, es con la inclusión de “Fusión” que entendemos que se trata de una indagación en el Zen. Cuando la mirada es reflejada, aparece la fusión, aconteciendo un País de las Maravillas en el que el sujeto sujetando la cámara es visto en el objeto o escena, capturando el encuentro mágico que lleva a la comprensión de que el ideal, lo sublime y sublimado, forman todos parte de un solo Aquí y Ahora.

Pero aunque la mirada parece que nos lleva a lo singular – que es “una perfección que siempre está en progreso, pero que no admite progresión de una entelequia a otra” como dice Christopher Kul-Want – en la reflexión, es reflexionando sobre el reflejo que alcanzamos la liberadora y unificadora comunión de la fusión.

Tan complejo como este análisis puede ya perecer, cuando esas tres capas se combinan en una visión más amplia, un mensaje y contexto mucho más complejo, y por lo tanto rico, aparece haciendo un llamamiento directo a la filosofía metafísica y llevándonos a cuestionarnos la misma base de nuestro conocimiento y creencias. Eso es precisamente por lo que Nébula ha decidido no publicar esta magnífica colección hasta que ha considerado que tenía todos los elementos del discurso con el que nos quería retar. Es precisamente por esto que ha invertido cuatro años y decenas de miles de kilómetros viajando a Seúl, Tokio, San Francisco, Chicago, Nueva York, y Madrid. Porque quería intentar capturar este complejo juego de imágenes, o imagen compleja, que es “Mirada, Reflexión, Fusión”. Y quería hacerlo tan directamente como fuese posible: sin trípodes, sin flashes, sin lentes avanzadas, son filtros, y por supuesto sin alteración o modificación digital de ningún tipo, excepto el ocasional recorte.

Adicionalmente, la colección completa “Mirada, Reflexión, Fusión” de Nébula trata directamente de algunos temas agudos que han sido el centro de debates artísticos, y por lo tanto sociales y políticos, durante más de dos siglos, como identidad, sujeto, representación, feminismo, apropiacionismo, e incluso la misma Teoría Institucional del Arte. Es la encarnación de lo que significó el cambio de paradigma propuesto por la primera Crítica de Kant, pasando el énfasis de la concepción metafísica y cartesiana de “verdad” a focalizarse en la experiencia y la inestabilidad del sujeto.

Identidad, sujeto, y representación, están unidos en el trabajo de Nébula, que nos ofrece un escape de la lingüística de Ferdinand de Saussure donde el significante es arbitrario y no tiene relación con un referente real. En ese ámbito, la “ausencia” de Lacán se convierte en “angustia” al darnos cuenta de la cadena ad infinitum de significantes que Barthes reconoció como límite de las ideas estructuralistas que parecían implicar que la representación siempre es deficiente en relación a cualquier significado final.

¿Cómo nos libera el trabajo de Nébula de dicha angustia? Desvelando gentilmente lo efímero y transitorio de un reflejo fugaz, recordándonos que estamos todos en ese momento, cualquier momento, todo el tiempo, en cualquier sitio, en todas partes. Filosofía clásica oriental que Alain Badiou condensó perfectamente en “No es ‘ser o no ser’ sino ‘ser y no ser’ ”. Es la idea de Hegel del “fin del arte” interpretado por Julia Kristeva: “el fin del deseo de representar el objeto (ausente).”

El desvelado de Nébula es tanto como el alétheia de Heidegger – desocultamiento – por el que el Dasein – estar-ahí – ocurre. Es el Évenément de Jean-François Lyotard o conocimiento basado en experiencia en vez de un objeto cuantificable.

Hasta el observador ocasional en las fotografías de Nébula, no completamente ajeno a que está siendo fotografiado, pero absorbido en la admiración de otras obras, nos retrotrae al análisis de los “modelos” en los primeros daguerrotipos por parte de Walter Benjamin: su apertura a la representación revela que su sentido de sí mismos está también abierto y es independiente de las estructuras impuestas a la sociedad por el poder de clase burguesa. 

Por supuesto en este desvelado el feminismo también queda expuesto. Pero no el feminismo combativo radical, étnica o culturalmente centrado en un colectivo particular de mujeres o temas, sino el feminismo que reconoce y celebra la feminidad. Y lo hace de un modo muy femenino: tomando la mirada, el arma más poderosa de opresión y control que el hombre ha instituido en la raíz de la cultura Occidental moderna, y volviéndola contra ellos, devolviendo la mirada, poniéndolos en la imagen, en el centro de la mirada, y forzándolos a reflexionar sobre la mirada que les devuelve el reflejo. De algún modo, apropiándose de la mirada masculina, y devolviéndola pacífica y graciosamente con toda su fuerza.

Por supuesto, más allá de ese ejemplo, el apropiacionismo puede parecer el principal tema de toda la serie; después de todo, la mayoría de fotografías muestran la obra de arte de otros de fondo. No obstante, el discurso apropiacionista, desde los orígenes históricos de la ‘tradición Occidental de apropiacionismo’ – que John Welchman propone se inició en el Imperio Romano – hasta precursores como Dadá, Readymade, Fotomontage, Pop, pasando por exposiciones seminales como “Pictures” (Nueva York 1977) o “Endgame” (Boston 1986), parecen basados en la posesión – generalmente no autorizada – de las imágenes de otros.

El post-apropiacionismo de Nébula no está tanto en diálogo crítico con los postmodernos de los 1970s o 1980s, ni embebido de la criollización postcolonial de Okwui Enwezor (“ahora todos somos apropiacionistas” escribió en el catálogo de Documenta 11), sino sue toma en consideración la subjetividad e incluso la toma como tema, parecido a como han hecho artistas actuales como Amy Adler, Glenn Ligon, Aleksandra Mir, Francesco Vezzoli, or Kelley Walker, reintroduciendo el debate desde un punto de vista más amplio. Nos permite considerar la visión de fotografía con potencial emancipador de Roland Barthes, una actividad inherentemente subversiva. Pero en vez de buscar un rol activo para el observador cuestionando la originalidad (La Muerte del Autor), Nébula coloca al espectador en una posición cómoda pero ineludible desde la que no hay salida si no es sumergiéndose activamente en la obra. Así hace frente, a la vez, al “problema de sentido” de Jacques Rancière, yendo más allá de las “contradicciones positivas” y abarcando la heterogeneidad que la subjetividad permite e implica.

¿Cómo lo consigue? No a través de simulación y simulacro, tan común en los 1980s (con el precedente del détournement descrito por Guy Debord en los 1950s), que como Jean Baudrillard claramente compadecía, no podía llevar a una crítica radical. Más bien por alegoría, explorando las ideas de Craig Owen de “leer lo que ya está escrito”, “generar imágenes a través de la reproducción de otras imágenes”.

Y es precisamente debido a esta profundidad alegórica de las fotografías de Nébula, que su valor no se diluirá una vez se “acomoden de un modo seguro en un museo de arte”, como correctamente temía Douglas Crimp que le ocurriría a las retrofotografías de Richard Prince o los fotograbas de Sherman. Las fotografías de Nébula pertenecen en un museo, donde pueden mirar directamente al observador. Pero los museos y galerías a los que pertenecen sus fotografías, no son cualquier museo o galería. 

Como muestran muchas de sus fotografías, el museo o galería al que se refiere está vivo, bullendo de energía y actividad, donde el espectador no tiene expectativa o espera, y no se le da de comer con cuchara, sino que participa, se mueve, actúa.

En esta sutil crítica de la Teoría Institucional del Arte, Nébula toma un repositorio de clichés – en este caso la común “fotografía de turista a una obra de arte” – y reemplaza esos “iconos de establecimiento artístico aceptado” por otra toma, otra vista, volviéndolos, en una especie de “reencarnación kármico-artística” en obras de arte de nuevo. Similarmente a lo que Jo Spence hizo con Beyond the Family Album. Pero lo hace de un modo más confrontativo y activista de lo que puede parecer en un principio: Nébula se atreve a fotografiar obras con derechos protegidos (o más bien, restringidos) en museos y galerías que absurda, retrógrada, e increíblemente no permiten fotografiar las obras. Y lo hace sin permiso. ¿Quién cree un legislador, un museo, o el propio autor, que es para encarcelar la esencia de esa obra, cuyo único fin es, o debería ser, conmover e inspirar al mayor número de personas posibles, poniendo dudosos intereses económicos por encima de los intereses culturales? 

En un magistral toque copyleft de coherencia final, Nébula expone y libera todas sus obras bajo una licencia libre, e incluso exige el uso de herramientas informáticas libres para la realización de los materiales adicionales, como este mismo libro.

Puede sonar atrevido, pero dado lo anteriormente expuesto, podemos afirmar que Nébula nos muestra un nuevo modo de mirar: uno que es consciente de todas las capas de abstracción, mientras al mismo tiempo es capaz de comprender la imagen completa.

¿Qué es arte puro en la concepción moderna? Es crear una magia subjetiva que contiene el objeto y el sujeto a la vez, el mundo externo al artista, y a la artista misma.

Charles Pierre Baudelaire, Curiosités esthétiques

Que ustedes lo disfruten.

Yo gané a Watson en Jeopardy (mas o menos)

viernes, 22 de junio de 2012 Sin comentarios

Como mencionaba en mi post anterior, en el Centro de Innovación de Chicago tienen un quiosco interactivo Watson (más info aquí) con el que jugar al Jeopardy. En caso de que hayas estado viviendo en una cueva desde hace meses, Watson ganó a varios campeones de Jeopardy en directo en la TV, el significado de lo cual no puede ser sobreestimado.

Atención, esto era una “versión pequeña” de Watson, en una version “autocontenida” de Jeopardy. Así que no, no gané a la versión completa de Watson en el juego completo de Jeopardy. De hecho, sólo tuve tiempo para unas pocas preguntas, y estoy absolutamente convencido de que si le hubiese dado suficiente tiempo, Watson me hubiese machacado. Sólo tengo que profunda admiración por el increíble trabajo que IBM ha hecho con Watson. Están haciendo historia de un modo que no podemos ni comenzar a entender. Definitivamente están cambiando el mundo para mejor.

Dicho esto, dejemos que el brillo de la gloria me rodee durante un minuto. Después de todo, ¿a cuánta gente conoces que pueda mostrar una foto de su marcador por delante del de Watson en Jeopardy? Tóma esa, Dr. Cooper… ¡Bazinga! ;-)

Fuerza real

martes, 29 de mayo de 2012 Sin comentarios

De camino a la ducha en el gimnasio, preguntándome si debería hacer más bici, levantar más pesas, o probar una nueva clase de boxeo, encuentro el verdadero significado de fuerza en frente de mí.

Libertad religiosa, libertad de expresión, y espacios públicos

martes, 29 de mayo de 2012 Sin comentarios

Foto.

Pregunta: ¿por qué he de cruzar la calle de camino a casa?

Debate.

Una definición de arte

viernes, 18 de mayo de 2012 Sin comentarios

En busca de la definición de Arte desde hace tiempo, no encuentro una que me satisfaga, ni consigo alcanzarla por mí mismo. Esto es a lo que he podido llegar por ahora:

Arte es darle la oportunidad de ser a algo que nunca lo sería

Una conversación con Fernando Sabater en el Instituto Cervantes de NY

miércoles, 16 de mayo de 2012 Sin comentarios

El miércoles 2 de mayo tuve el placer de conocer a Fernando Sabater en el Instituto Cervantes, NY.

La conversación fue ligera e incluyó muchas anécdotas y curiosidades, pero también una buena dosis de Filosofía, Psicología y aforismos (como los de Andrés Newman). Aquí van algunas deliciosas frases suyas:

  • Sin atacar, sin acatar
  • La infancia es siempre mala: ya sea porque ha sido mala y te deja un trauma, o porque fue buena y te frustra dejarla atrás
  • La felicidad es difícil de soportar
  • El escepticismo crece, y por eso cuando voy a hacer una afirmación (particularmente si es grandiosa) termino riéndome. Por eso aunque iba para gran filósofo, terminé siendo un simple profesor
  • La dificultad de dejar la jauría
  • No tengo argumentos para apoyar las cosas buenas… ¡pruébalas!
  • Uno filosofa para no dejar de hacerse preguntas
  • No te quedes corto en cotradicciones

Y frases que citó de otros:

Vivimos dramáticamente en un mundo no dramático

Santayana

Cuéntame la mentira que más merezca ser verdad

Mon Faust (Paul Valéry)

¡Si los jóvenes supieran y los viejos pudieran!

Viejo proverbio francés

Patent portas

Que erróneamente atribuyó a Epíteto (es de Marcus Tullius Cicerón)

Las cosas están cambiando tanto que ya no sé si sigo siendo de los nuestros

Frase anónima de la postguerra (Guerra Civil Española)

La diferencia entre un hombre civilizado y un bárbaro es que el civilizado está dispuesto a morir por aquello en lo que no cree del todo

Isaiah Berlin

Conozco París “con Poe, en un sueño”

Lovecraft (… ¡pero Poe tampoco estuvo nunca en París!)

Propongo añadir dos derechos a los Derechos Fundamentales: el derecho a la contradicción y el derecho a largarse

Baudelaire

Así que al final de la charla, y ya que había traducido obras de E. M. Cioran y le conoció personalmente, le hice una pregunta sobre el filósofo rumano que me ha perseguido durante décadas: dado su pensamiento, ¿por qué Cioran no se suicidó?

Sabater me explicó que él mismo trató de ser más nihilista y negativista en su veintena, pero Cioran le dijo: no pareces un nihilista, con ese cuerpo. Y como respuesta a mi pregunta, Sabater me dijo que Cioran sabía que siempre se podría suicidar, así que siempre lo dejaba para otro día.

Feria de libros anarquistas de NY

domingo, 15 de abril de 2012 Sin comentarios

Ya que no conseguí tickets para el Seven on Seven del New Museum, decidí aprovechar el día ayer (pese a mi gripe), y visité la feria de libros anarquista de NY en la Iglesia Judson (plaza de Washington Square).

Ojalá hubiese tenido más tiempo pra explorar toda la literatura expuesta (genial y horrorosa). Pero me dio tiempo a darme cuenta de:

  • Qué poco sabían algunos asistentes sobre anarquía (imagina los de fuera)
  • La deliciosa ironía de que se diese en una iglesia
  • Cuánto está relacionada la anarquía con el arte (de hecho, uno de los libros que compré fue “Anarchist Developments in Cultural Studies 2.2011″ del NAASN)

Admiro a estos criminales

viernes, 13 de abril de 2012 Sin comentarios

En España el gobierno del PP quiere criminalizar la “resistencia pasiva” (y organizar manifestaciones via internet).

En la nevera tengo estos 4 muñecos imantados de criminales. 2 fueron proscritos (y tuvieron que huir) por los Nazis alemanes. 1 tuvo que exiliarse de la dictadura franquista por ser comunista. Y el otro fue encarcelado por las fuerzas de ocupación británicas por “resistencia pasiva”.

No dejaré que nadie ande por mi mente con sus pies sucios.

Mahatma Gandhi